«Lo más difícil de lograr es el diálogo, porque no se puede caer en un anacronismo tan obvio, y tampoco hablar con un estilo artificial, a lo Ben-Hur. Tiene que ser natural y sonar moderno al mismo tiempo.»
Joel Metzger, guionista
Escena 1
El objeto en cuestión era una bota llena de vino.
¡Estás borracho!
¿Y?
No deberían dejarte conducir. ¡Muévete!
Escena 2
En el comedor del castillo.
(Off screen)
Eso es, muévete.
Cuando todos están en lo suyo, Xena agarra a Gab tapándole la boca, y la lleva a un cuarto apartado.
No te preocupes, soy yo. Estaba en el mercado ayer, ¿recuerdas?
Sí, recuerdo. Trataste de comprarme. ¿Qué quieres?
Sacarte de aquí. En cuanto esté despejado, haremos la movida. Pero mantente cerca; la sincronización es vital.
Estás loca. La única movida que haré será volver al trabajo.
No, espera.
¿Por qué? ¿Tienes idea de lo que les hacen a las esclavas fugitivas? ¿Alguna vez lo has visto?
(le muestra las cicatrices de los latigazos)
Gabrielle, lo lamento tanto.
¿Cómo sabes mi nombre? ¿Quién eres?
Mi nombre es Xena. Sólo quiero ayudarte.
Claro.
Gabrielle. Mi hermano, Lyceus, y yo podemos ocultarte hasta que sea seguro.
¿Lyceus? ¿El mismo Lyceus que se enfrentó a Cortese? Antes de huir a las colinas, digo.
¿Cómo sabes eso?
Los escuché hablar. A Mezentius y a Krykus. Ellos creen que soy como un animal. Pero escucho, y recuerdo.
¿Mezentius y Krykus?
Sí.
Son enemigos a muerte.
Igual que Capucio. También va a unirse a ellos mañana.
Los tres juntos. Gabrielle, debemos decirle a mi hermano lo que sabes. Si esos tres guerreros se unen, nadie estará seguro.
No voy a ir a ningún lado.
Entonces vas a dejar que esos tres maten y destruyan sin hacer nada al respecto. No lo acepto; no de ti.
Ni siquiera me conoces.
Tal vez no te conozcas a ti misma.
Escena 3
En la posada.
¿Qué quieres decir con que se fue?
Que se fue, que no está aquí.
¿Desde cuándo?
No sé, desde antes de que me levantara. Pensé que ustedes dos... tú sabes.
No. No la he visto desde ayer.
Bueno, tal vez fue a caminar o a montar.
Ah, sí, tal vez.
No creerás que está en problemas.
Esperemos que no.
Escena 4
En la cocina del castillo. Gabrielle arrastra un tonel.
¡Tú! ¿Qué estás haciendo con el aguamiel?
Lo llevo al fuego para que se caliente.
A mí me gusta frío y fuerte. ¡Tráeme una copa!
Sí, señor.
Del tonel no sale aguamiel... ¡sale Xena!
El bar está cerrado.
(Pelea)
(a Gabrielle)
¡Apaga el fuego!
Xena se las ingenia para improvisar un “subibaja” con la tabla de un banco y otros objetos.
(ata al Jefe de Esclavos)
Aquí vas.
(a Gabrielle)
¡Dame la escoba! ¡Súbete a la tabla!
¿Qué?
Prepárate para volar, Gabrielle.
¿Qué estás haciendo?
Adiós, chicos.
Primero Gab y luego Xena, escapan de un lindo salto por la chimenea.
Escena 5
Xena y Gab, casualmente, aterrizan en la carreta que está saliendo del castillo.
Odio los vuelos largos. Bienvenida a la libertad, Gabrielle.
Escena 6
En la casa.
Mi madre era de tu talle, así que esto te quedará.
Es hermoso.
Ella también lo era. Creo que te dejaré para que te cambies.
¿Por qué haces esto? Sé que dijiste que quieres ayudarme, pero si hay algo que aprendí, es que no puedes confiar en nadie. ¿Y qué hay de ti? Creo que necesitas otra esclava, ¿eh?
No. Aunque tienes razón. Hay un motivo por el cual hago esto. Me recuerdas a mi mejor amiga.
¿Ah, sí?
Cuando te miro, veo... a la persona más pura y más amable que he conocido. Alguien que está llena de asombro, y... y de historias, y que nunca se daría por vencida ante nada... ni nadie.
Entonces, mejor que mires otra vez. No soy yo.
Escena 7
Lyceus, relájate. Estoy segura de que está bien.
No me gusta. Mafías ya debería haber vuelto.
Tal vez está teniendo problemas para convencer a los demás.
Bueno, tengo que admitirlo; la idea de tres guerreros haciendo equipo suena bastante inverosímil.
Estoy segura de que cuentan con eso: con el elemento sorpresa.
¿Sí? Bueno, son ellos los que se van a sorprender cuando los contraataquemos. Estuve pensando que Mafías y yo podemos liderar el ataque por aquí, mientras tú y los demás se arman, y hacen lo que pueden aquí y aquí. ¿Qué te parece?
Lyceus, no puedo.
Seguro que puedes. No te subestimes. Eres casi tan fuerte como yo, y mejor con la espada. El hecho es que si no te necesitara para organizar a los demás, te tendría cabalgando junto a mí.
No, quiero decir--
Discúlpenme. Xena. ¿Interrumpo?
No, para nada. Pasa, por favor. ¿Quieres sentarte?
Gracias. Es demasiado bueno para ser verdad.
Sé lo que quieres decir.
(golpean la puerta y Gab se sobresalta)
Está bien, aquí estás segura. Sólo es Mafías.
(le abre)
¿Trajiste a los demás?
(entran los guardias de Mezentius)
Está bien, sólo quieren a la esclava. Hice un trato. Si se la devolvemos, nos dejarán en paz... sin problemas.
¡Déjenla en paz!
¡Llévenselos a todos!
Oye, ¿qué estás haciendo? Teníamos un acuerdo.
El acuerdo cambió.
Pedazo de--
(lo noquean)
(Off screen)
¡Vamos!
¡Xena! ¡Toma, atrápala!
(le pasa una espada a Xena, pero Xena no la toma)
¿Qué sucede contigo?
Lyceus...
¡Xena!
Se llevan a Gab, Lyceus y Xena.
© 2008.
Las transcripciones son propiedad del Homenaje argentino a la Princesa Guerrera.
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