«Lo más difícil de lograr es el diálogo, porque no se puede caer en un anacronismo tan obvio, y tampoco hablar con un estilo artificial, a lo Ben-Hur. Tiene que ser natural y sonar moderno al mismo tiempo.»
Joel Metzger, guionista
Escena 1
Joxer es perseguido por un lobo salvaje a través de un bosque.
Escena 2
Xena está conversando con un hombre en la entrada de ese mismo bosque. Gabrielle no escucha, sino que presiente que algo sucede en el bosque. Se acerca y se queda mirando intrigada.
...perdimos muchas. Desaparecieron tres chicas más, de una aldea justo al sur de aquí.
Escena 3
El hombre se retira y Xena va al encuentro de Gab.
(Cont.)
Muy bien, que tengan buen viaje. Tengan mucho cuidado.
(A Xena)
¿Qué dijo?
Tres chicas más fueron raptadas de una aldea vecina.
Eso hace un total de seis.
¿Quién haría esto?
Ssshhh. Escucha.
No escucho nada.
Ahí está tu respuesta. Este es el bosque de las bacantes.
Terreno de caza para Baco, el dios del vino, y sus seguidoras, las bacantes. Entonces, deberíamos oír a Orfeo. Se dice que su música amansa a las bacantes.
Y sin ella, este bosque no es seguro.
¿Crees que las bacantes se llevaron a esas chicas?
Sólo hay una forma de averiguarlo.
Se adentran en el bosque.
Escena 4
Joxer sigue escapando alocadamente del lobo. Xena y Gab continúan marchando. Se intercalan estas escenas.
¿Crees que las historias que cuenta la gente sobre las bacantes son ciertas?
Algunas sí, otras no. ¿Qué has escuchado?
Bueno, dicen que una sola mordida de una bacante puede transformar a una joven e inocente mujer en una criatura salvaje y desalmada, que sólo es leal a Baco.
Y una vez que la han mordido, la atraen hacia su guarida para que beba su sangre. Si lo hace, no hay forma de salvarla. Se convierte en bacante para siempre.
Dicen que las mujeres bacantes pueden tomar muchas formas; a veces, sólo vagan por el
bosque como lobos. Impulsadas por una incontenible sed de sangre, acechan a su víctima sin tregua, hasta que la arrinconan. Entonces la desgarran miembro por miembro.
Pero si me preguntas, yo creo que esas historias son exageradas. ¿Sabes? Sólo las inventan para darle un gran susto a la gente.
Aparece Joxer gritando y se lleva por delante a Gab.
(a Argo)
¡Vete! ¡Sal de aquí!
Xena ayuda a Gab a levantarse.
¡Quédate detrás de mí!
No tienes que decírmelo dos veces.
(subido a una gran piedra, acechado por un lobo, balbucea sus sandeces de siempre)
¡Tú, estúpido loco! ¡Tú! ¡Y tú! ¡Te tengo! ¡Fuera de aquí!
¡Señor Perro Malo! ¡Señor “Muérdeme el--”!
(Xena con su látigo intenta espantar a otro lobo, en tanto Joxer es agarrado de la bota)
¡Xena! ¡Ayuda! ¡Quítamelos!
(Joxer se zafa y finalmente salen todos los lobos corriendo)
¡Sí! ¡Váyanse de aquí! ¡Y tampoco vuelvan!
¡Joxer!
¿Ah?
¿Te encuentras bien?
¿Yo? Ah, sí. ¡Mejor que nunca! Verán, el secreto para vencer a una manada de lobos es cansarlos. Tenía a esos callejeros justo donde los quería.
Ajá. ¿Y qué te trae por estos lados?
Una misión para salvar al mundo. Un paquete... de Orfeo para Xena.
(le entrega un morral a Xena)
¿Orfeo?
¿Qué es?
Habla por sí mismo.
Xena busca dentro del morral y saca de los pelos la cabeza de Orfeo.
(grita como un condenado)
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