«Lo más difícil de lograr es el diálogo, porque no se puede caer en un anacronismo tan obvio, y tampoco hablar con un estilo artificial, a lo Ben-Hur. Tiene que ser natural y sonar moderno al mismo tiempo.»
Joel Metzger, guionista
Escena 1
En un bosque, de noche, Xena y Gab siguen los rastros del ejército de Callisto.
¿Esos hombres están con Teodorus?
Sí, seguro que regresarán con él. ¿Estás bien?
Sí. Es sólo que me recuerda a Callisto.
Entiendo. Es por eso que tiene que ser entregado a la justicia. Todos los hombres de Callisto. ¿Crees que puedes encontrar a Argo en la oscuridad?
Sí.
(se va)
Hija.
Madre.
Bienvenida a casa, Xena.
¿Qué estás haciendo aquí?
Te diriges hacia Anfípolis. Vine a verte.
Pero no es así. Esto es peligroso. No deberías estar aquí.
Pero regresas a casa. De vuelta donde te aman y te necesitan. De vuelta a donde perteneces.
¿Quién eres? Ares.
(Cyrene se transforma en Ares y ríe)
¿Qué quieres?
¿Querer? Bueno, ya te dije. Sólo quiero darte la bienvenida a mi séquito.
No tengo idea de lo que estás hablando.
Estoy hablando de tu ejecución a Callisto.
Eso no fue lo que pasó.
¿No? ¿Acaso no actuaste de juez, jurado y verdugo? ¿O me perdí de algo? Una jovencita estaba ante ti. Había cometido crímenes abominables. Igual que tú. A ti se te dio una oportunidad de reformarte. Una oportunidad que nunca le diste a Callisto.
(de pronto aparece, hundiéndose en la tierra)
Xena, ayúdame, por favor. No me dejes morir. No puedes dejarme morir. Yo soy tú.
No.
¿Quién eres para juzgar las cosas que he hecho? Puedo cambiar, Xena. Puedo cambiar.
(Xena amenaza a Callisto con la espada, aparentemente sin poder controlarlo)
Tú lo hiciste; yo también puedo. Por favor, ayúdame. De prisa, ¡ayúdame! Estoy asustada, Xena. Por favor. Por favor.
No. ¡Ares, no!
Ayúdame.
(Xena le atraviesa la espada; Calli grita)
Escena 2
Xena despierta de una pesadilla. Se acerca a Gabrielle.
Gabrielle, despierta.
(la sacude)
Gabrielle, despierta.
(la da vuelta y de pronto es Callisto, que parece muerta; la mano de Xena se llena de sangre)
(despertándola)
Xena. Vamos. No puedes seguir así.
Gabrielle. ¿Crees que yo ejecuté a Callisto?
No. Creo que hiciste lo que tenías que hacer.
Estos sueños... todos son sobre ella. Ares se burla de mí, diciendo que yo la asesiné. Que nunca le di una oportunidad para cambiar.
Callisto escogió su propio camino, no tú. Estoy segura de que, tal vez, había algo de bondad en su interior, pero no era tu responsabilidad. Sólo porque no trataste de cambiarla; sólo porque no le mostraste la misma compasión que otra gente te mostró a ti, no te convierte en asesina.
¿Qué estás diciendo?
Digo que si Hércules te hubiera tratado de la forma en que trataste a Callisto, ahora estarías muerta. Y tú lo mereces más que ella.
(con la voz de Callisto)
Después de todo, ella no te creó a ti.
Xena despierta sobresaltada. Se acerca a Gab, que duerme a su lado, y le descubre el rostro. Cuando ve que es ella y está dormida plácidamente, se queda sentada con expresión desesperada.
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