«Lo más difícil de lograr es el diálogo, porque no se puede caer en un anacronismo tan obvio, y tampoco hablar con un estilo artificial, a lo Ben-Hur. Tiene que ser natural y sonar moderno al mismo tiempo.»
Joel Metzger, guionista
Escena 1
Todavía no amanece en el campamento. Xena se acerca a Gabrielle, que duerme.
Gabrielle, despierta.
(la sacude y Gab se sobresalta al ver la cara de Callisto)
Está bien, soy yo.
Xena. ¿Sabes? No sé si me voy a acostumbrar a esto. Es tan raro que tu mejor amiga esté en el cuerpo de tu peor enemiga.
(se escucha un ruido entre los arbustos)
¿No podrías teñirte?
Shhh.
(agarra a Gab y la empuja a un lado)
¡Oye! Sólo fue una sugerencia.
Entra Joxer y Gabrielle lo derriba con el báculo.
¿Joxer?
Respuesta rápida. ¡Bien! La próxima vez que ponga a prueba sus defensas, haré menos ruido a propósito.
¿Qué estás haciendo aquí, Joxer?
Vine a entregarle un mensaje a Callisto. Pensé que le interesaría. Digo, para Xena... La... ¿Ya te acostumbraste a esto?
Sólo a medias.
Sí.
¿Para qué querría yo los mensajes de Callisto? Quémalo.
Este no. ¿Qué tan seguido recibes una invitación personal del Dios de la Guerra? Ares envió diez pergaminos; uno es para Callisto. Lo tenía aquí, en algún lado.
(lo busca entre su ropa; Gab lo señala con el báculo)
¡Oye!
¿Es ese?
Sí. ¿Quién se supone que eres? ¿Una guerrera feroz atrapada en el cuerpo de Gabrielle?
Ares no mandó esta invitación. Sabe que Callisto está muerta, y que yo estoy en su cuerpo. Pero me gustaría saber quién lo mandó, y por qué.
Yo también. ¿Cuándo nos vamos?
Gabrielle y yo nos vamos al amanecer. Con todos los guerreros que van y vienen, Joxer, la gente de aquí podría necesitarte en caso de que cunda el pánico.
Sí, mi presencia inspiraría confianza, ¿verdad? Bueno, gracias, Callist-- Xena.
Relájate. Tómalo naturalmente.
Correcto.
Escena 2
Ya de día, Xena y Gab vigilan el movimiento de la aldea.
Ahí hay otro. Se llama Tegasón.
¿Y ese muro humano que camina hacia él? ¿Quién es?
Una obra de arte, ¿eh?
¿Y cuántos son hasta ahora? ¿Cinco?
Y esos dos son acerbos enemigos. Cuando se encuentran, es como lanzar aceite al fuego vivo.
Vamos adentro y averigüemos por qué Ares los mandó a llamar. Podrías aplicarle el golpe a uno de esos bastardos y--
Oye, cálmate. Veamos qué pasa.
Los guerreros escupen.
Qué asco. ¿Dónde los criaron, en un establo?
Shhh. Espera.
Se muestran las invitaciones y se dan la mano.
Qué fuego vivo. ¡Mira! Están formando equipo.
Los voy a seguir.
Sí, vamos allí y empecemos a patear algunos--
(la frena)
Gabrielle, ¿acaso dormiste sobre una piedra otra vez? Ve a buscar algo de comer, y trata de relajarte.
Escena 3
En plena aldea. Gab camina por entre los puestos de los comerciantes.
Tarta de pescado. Deliciosa tarta de pescado. Seis por un denario. Tarta de pescado. Deliciosa tarta de pescado, cariño, seis por un denario.
¿Tarta de pescado?
¿Quieres una?
¡Tarta caliente!
Están muy buenas.
Están buenas, pero un poco espinosas. Las mías están de rechupete, y son diez por un denario.
¿Diez?
Doce por un denario, cariño.
¿Doce?
Las de él son duras como algas.
Oiga, ella es mi clien--
Es mi clienta.
Zamarrean a Gab.
¡Quiero una tarta!
(Off screen)
¡No, son mías!
Los aldeanos pelean.
¡Señora, yo estaba primero!
Aparece Xena, que observa el espectáculo.
¡Bájenme!
¡Yo ordené la langosta!
Lanzan la langosta y Xena la agarra al vuelo.
¿Dónde está mi tarta?
Muy bien, ¿dónde está mi ganga?
Gab amenaza al vendedor con un gran pescado, pero Xena intercede.
(a Gab)
¿Quién empezó esto, más guerreros?
No, ellos.
¡Callisto, ten piedad! ¡No queremos problemas!
¿Ella? ¡Ja! ¡Olvídense de ella! Yo, por otro lado... Me lleva--
(la agarra de una oreja)
Gabrielle.
Xena, suéltame, puedo con ellos.
No puedes con todos. Vamos.
Escena 4
En una especie de cantina, los comensales gritan y pelean. Xena y Gab entran. Xena todavía tiene a Gab agarrada de una oreja.
¡Está bien!
La gente inocente se volvió violenta, y los guerreros sedientos de sangre se comportan de lo mejor. ¿Qué está pasando?
(se sienta)
¡Mozo! ¡Hay un par de clientes sedientos aquí!
(sentado, de espaldas)
¿Ves lo que pasa cuando el Dios de la Guerra se toma unas vacaciones? Bueno, más bien un retiro forzado.
(se da vuelta)
¡Hola, Xena! ¿Qué sucede? ¿No reconoces a un viejo amigo?
Ares.
Sí.
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