—Déjame adivinar. Las cosas con Hope no salieron exactamente como esperabas.
—En realidad, no. El espectáculo de ella y Ares revolcándose como comadrejas me hizo vomitar.
—¿Hope y Ares?
—Sí, Gabrielle. Parece que tu hija está caliente.
Xena, Callisto & Gabrielle, Sacrifice II (3x22)
Xena está mirando hacia abajo, al agujero donde Gabrielle desapareció. Callisto está muerta en el piso. Joxer, habiéndose pishado los pantalones, sale corriendo del templo y así no tiene que aparecer en este relato.
¿Gabrielle? ¡Che! ¡Gabrielle! ¿Estás ahí abajo?
De pronto, al lado de Xena aparece Ares.
Se fue.
Sí, pero ¿“se fue” de “irse” o “se fue” de “morirse”? Yo creo que se fue de “irse”, porque de lo contrario estaríamos rompiendo una fórmula muy efectiva acá, ¿viste?
Se fue de “morirse”. De espichar, de estirar la pata. Volvé conmigo, Xena. Dominemos el mundo juntos.
(gritando hacia dentro del agujero)
¡Iuuuujuuuu! Ga-bri-eeeeeeeeee-lleeeee!
Estás siendo realmente patética.
(a Ares)
Yo diría que estoy siendo meticulosa.
Creéme. Ella es historia. Ahora, volvé conmigo.
Ni en pedo. ¿Qué te creés, que estoy chapita? ¿Que voy a volver con vos así no más? ¿Te pensás que ella era lo único que se interponía entre mi lado oscuro y yo? Estás menospreciando todo el trabajo de autoayuda que he estado haciendo.
(gritando hacia dentro del agujero)
¡Contestáme, Gabrielle! Me estoy impacientando.
Desde el agujero se escucha el sonido de una tos. Xena se asoma en lo profundo y ve una cabellera rubia.
(continúa)
¿Gabrielle? ¿Sos vos?
(tose)
¿Xena?
¡Sí! ¡Acá arriba!
Trepando por las rocas, Gabrielle lentamente emerge del humo. Sigilosamente, Ares tira una piedra hacia el agujero, la cual golpea a Gabrielle en la cabeza. Gabrielle pierde el equilibrio y cae de nuevo en las humeantes profundidades del foso.
¡Opa!
(a Ares)
¡Che! ¡Cortála!
Si no se había muerto antes, ahora sí se murió. Así que decíle “chau” y vámonos a saquear alguna aldea.
¡Ya te dije! No pienso volver con vos. Estoy bien como estoy. Dejé atrás mis días de guerrera. Buscáte otro juguete.
Se escucha nuevamente alguien tosiendo y Gabrielle emerge una vez más, frotando el chichón que le dejó la piedra.
Auch.
¡Bien, Gabrielle! ¡Seguí subiendo! Voy a buscar una soga.
Xena corre a buscar una soga. Ares observa hacia atrás y cuando ve que Xena no está mirando agarra un recipiente con aceite. Lo vierte sobre la pared del foso y Gabrielle resbala. Cae otra vez.
Cuidado con esa pared resbalosa... auch, eso debe doler.
Xena se apresura con la soga y mira hacia el abismo.
¿Gabrielle? ¿Dónde estás?
(a Ares)
¿Y ahora qué hiciste?
Decidió que quería volver. De todas maneras, ya tengo a todo un ejército listo, esperándote. También estoy dispuesto a ofrecerte cobertura médica, incluyendo cuidado dental y oftalmología; tres semanas de vacaciones por año y conversión al sistema de jubilación privada.
Xena arroja la soga hacia el agujero, atando el extremo en su cintura.
¡Agarráte de la soga, Gabrielle! ¡Te voy a sacar!
Lentamente, Gabrielle, toda empapada en aceite, con un enorme chichón en la cabeza, comienza a escalar.
Creo que me rompí el dedo gordo del pie en la última caída. No me sueltes, ¿eh?
No te suelto.
Xena pasa la soga por arriba su hombro, se da vuelta y comienza a alejarse del foso, subiendo a Gabrielle. Ares desenfunda su espada y corta la cuerda. Gabrielle cae. Xena corre hacia donde está Ares, le saca la espada y la tira a un costado.
(continúa)
¡Pará, loco!
Perdón, se me escapó. Como te iba diciendo...
No me interesa.
Xena inspecciona el lugar frenéticamente y encuentra una enorme y larga cadena. La levanta y se la enrosca en la cintura, echando el extremo hacia la fosa.
(continúa)
¡Agarrá la cadena, Gabrielle! ¡No puede cortarla!
(débilmente, con dolor)
Bueno...
Es inútil. Está muerta.
No está muerta. Me acaba de responder.
Fue el eco.
Distinguí perfectamente que dijo “Bueno”. No escuché una repetición de lo que dije.
Esta es la cámara dahakiana de los ecos. Cambia las palabras.
Gabrielle aparece, frotando su brazo izquierdo y el dedo gordo de su pie derecho, cubierta en aceite y mostrando numerosas heridas y moretones.
¿Ves? Ahí está.
Es un reflejo de la luz.
¿Y ahora quién está siendo patético?
Ares y Xena ignoran a Gabrielle, quien trata de sostenerse a la cadena.
¿Ayuda?
Rápidamente, Xena empieza a subir la cadena, elevando a Gabrielle. Ares arremete contra la cadena con todo lo que tiene a mano, pero nada la corta. Dos manos asoman de la boca del foso y, desesperado, Ares patea a Gabrielle en la cabeza. Gabrielle cae al abismo. Xena se exaspera.
¡Listo, se acabó! ¡Tomatelás!
Mi más sentido pésame. Pero ahora sí podés unirte a mí en la oscuridad. Incluyo una caballería, una casa de veraneo, cuatrocientos esclavos y cocinera personal.
Se escucha el sonido de un cuerpo desplomándose sobre la base del foso y luego silencio. Ares y Xena miran hacia abajo, pero no ven nada.
¿Gabrielle?
Silencio.
Ajá. Me parece que ahora sí está muerta.
(vencida)
Creo que tenés razón.
¿Entonces? ¿Aceptás mi oferta? El sueldo se puede conversar.
Dejáme pensarlo.
¡Macanudo!
Necesito tiempo. Dame un par de días.
¡No hay drama! Después chifláme.
Ares desaparece. Xena se queda parada un momento, y cuando está segura de que Ares ya se fue, se asoma hacia el interior del foso.
¡Chst! ¡Gabrielle!
¿Sí?
Podés subir. Ya se fue.
Joya.
Trepando por la cadena, Gabrielle emerge en perfecto estado: sin aceite, sin heridas y fresca como una lechuga.
¿Cómo está Hope?
Mmmm... digamos que no muy bien después de la biaba que le dio Ares.
¡Buenísimo!
Ajá. Ahora, ¿cómo supiste que no era yo?
¿Me estás cargando? Como si no supiera distinguir entre el amor de mi vida y la semilla del mal. Pan de nuez comido.
Gabrielle la mira, aguardando.
(continúa)
(confesando)
Está bien. Y el hecho de que tenía esa voz extraña y un cacho de mikimoko* pegado en una ceja. Pero te juro que me di cuenta igual.
Voy a confiar en tu palabra. Vamos, rajemos de acá antes de que Ares se avive de que le doramos la píldora.
Las dos abandonan el templo, encontrando afuera la luz del día.
¿Y? ¿Ni siquiera estuviste tentada?
Como si me estuviera muriendo por pasarme a una AFJP*. Prefiero las cosas de la manera en que están.
En tanto caminan bajo el sol naciente...
Traducción y adaptación al castellano: Ana Ayelén Martínez
© 2002 • No copiar sin autorización.
RESURRECTION (Versión original en inglés)
* Indica adaptación libre.
# Indica agregado por la traductora.
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Las versiones originales en inglés son propiedad exclusiva de Joanna Sandsmark.