—¿Una mujer? ¡Una extranjera! ¿Desafiándonos por la katana sagrada? ¡Qué insolencia!
—Bueno, creo que tendrás que darme una lección.
Sensei & Xena, A Friend In Need I (6x21)
Xena abraza a Gabrielle tiernamente, mientras las dos contemplan el atardecer. Todavía quedan algunos minutos para que el sol se esconda, ya que en la pelea de Xena contra Yodoshi se descerrajó un cacho de montaña, justo del lado oeste. Cosas que pasan.
Gabrielle, todavía con las mejillas húmedas en lágrimas, apoya la urna con las cenizas de Xena al costado de la fuente.
Todavía podés cambiar de opinión, ¿sabés?
No. Cuarenta mil almas que buscan un estado de gracia pesan sobre mis hombros.
Recuerdo aquellos tiempos en que tu cabeza estaba sobre esos hombros, pero las cosas cambian... Tal vez las almas no son lo suficientemente agraciadas. O tal vez dijeron “Grecia” y vos les entendiste mal. Podríamos llevarlas con nosotras, mostrarles los paisajes, ir a bailar, llevarlas a almorzar almejas, almendras, almóndigas...
No, Gabrielle. Fueron muy claritas. Dijeron “gracia” en perfecto acento neozelandés. No pudieron ser más claras.
(murmurando)
Tal vez para vos.
Gabrielle se mueve para el costado, empujando la urna. Ésta rueda por un instante, y luego permanece en el borde de la fuente. Gabrielle le da un empujoncito de nuevo, un poco más fuerte, y la urna cae dentro del agua.
¡Pero! ¡Qué mamerta!
De repente, Xena es envuelta por un aura brillante e inmediatamente se vuelve corpórea.
Genial. Mirá lo que acabás de hacer.
¡Mulera! Te vimos: la empujaste a propósito.
¡Qué hambre!
¡No mintás!
¡Bueno, basta!
Suspirando, Xena toma su espada y se la atraviesa en su pecho. Muere. Su espíritu se eleva, con el ceño fruncido.
¡Auch, me dolió!
Sin perder tiempo, Gabrielle vierte un líquido altamente inflamable sobre el cadáver, lo enciende, y mira cómo se quema, observando al mismo tiempo el horizonte con un rabillo del ojo. Por fortuna, Japón es la tierra del sol NACIENTE, así que es mucho más efectivo el amanecer. El atardecer es más difícil y se toma su tiempo.
Salí del medio, Xena.
El fantasma de Xena (usando un emblema de aprendiz) está parado frente al fuego, agitando sus brazos, en un intento por mantener a Gabrielle alejada de las cenizas.
¡Buuuuuuu! ¡Buuuuuuu!
(con sarcasmo)
Ay, mirá cómo tiemblo.
Tenéme paciencia, che, soy nueva en esto.
Mirá, puedo ver la gracia. Y está re buena.
Esa no es Gracia, es Xena. Mirá para allá. ¿Ves donde el gordito ése vestido con traje luminoso está cantando y sacudiendo las caderas? Ésa es la tierra de la gracia.
No seas cruel.
¡Hagan algo, idiotas! ¿No ven que ya casi tiene todas las cenizas?
Gabrielle en verdad se esforzó, y echó las cenizas aún ardientes dentro de la urna.
Somos buenas para iluminar. ¿Eso sirve?
Xena desenfunda su espada.
De repente se me antojó un filete de alma.
¡Fuchi!
Inmediatamente, las almas rodean a Gabrielle. Ella no les presta atención porque son efectos especiales, y van a ser agregados más tarde, en la post producción. Gabrielle continúa llenando el recipiente con las abrasantes cenizas.
¡Auch! ¡Quema, quema, quema! La pucha, podrías dejar de fumar.
Me voy a matar de nuevo, Gabrielle, así que, dale, dejáte de hinchar. Sentáte al lado mío al pie de la fuente y compartamos un momento subtextual que merezca unas cuantas fotos para publicar en Internet.
Ignorando a Xena, Gabrielle continúa juntando las cenizas.
(cantando)
Cenizas quedan de aquel sincero amor...*
Gabrielle sacude la urna para asentar el contenido.
(continúa)
Quedáte quieta, Xena.
(se ríe)
Che, pero qué pálida estás. Color ceniza, diría.
(se ríe de su propia broma)
¡Gracias, muchas gracias, querido público!
Varias almas están riendo y enseguida rompen en una ovación. A Xena no le hace gracia.
Dame esa urna.
Ni ahí.
Antes de que Xena pueda detenerla, Gabrielle echa la urna en la fuente. Una vez más Xena es bañada en luz y regresa a la vida. Por desgracia, le falta la pierna derecha, así que pierde el equilibrio y se cae de bruces contra el piso.
¡Auch!
¡Opa!
Gabrielle junta rápidamente un pequeño montoncito de cenizas que se olvidó, las mete en la fuente y observa cómo la pierna de Xena se materializa.
(continúa)
Ahí está. No me di cuenta porque la cámara agrega cuatro kilos.
Xena se pone de pie.
(comenzando a impacientarse)
El sol se está por poner. Todavía puedo arreglarlo si me preparo para morir ya mismo.
Para preparar una muerte instantánea, poner en un recipiente dos cucharaditas de arsénico.
No me divierte. Nuestro estado de gracia depende de su muerte, pedazo de huevón.
(protestando)
Gabrielle tenía que escuchar algunas bromas nuevas. Pensé que tal vez...
La voz del alma N°2 es de repente acallada, como si su boca fuera tapada por una mano. Esto es, si las almas tuvieran boca y manos, y eso.
¡Calláte y escuchá qué lindo que suena mi piano!*
Che, ¿sos vos, Lito Vitale? ¿Qué está haciendo “Ese amigo del alma”* acá? Si todavía no estás muerto.
Ni siquiera nací todavía, pibe. Pero tengo un mensaje para Xena de parte de Hadad*.
¿Hadad?
Sí. Un dios del futuro, muy influyente. Dice que te vuelvas porque el rating del nueve es tan decadente que necesitan a alguien que compita con Moria*.
Xena, con su espada a punto de cortar su propia garganta, se detiene. Mientras tanto, Gabrielle está tomando agua de la fuente.
Me estás jodiendo.
No, en serio. Dice que va a a armar un programa especial al estilo “Sorpresa y 1/2” para las cuarenta mil almas conducido por Baby Etchecopar*, y que eso bastará para otorgarles la gracia. Ya está firmado el contrato con el canal.
Qué bueno. Voy a poder hablar de mi infancia traumática en la villa, y de cómo mi sueño de salir de todo ese antro de perdición se hizo realidad.
Xena de pronto se da cuenta de que Gabrielle tragó el agua de la fuente.
¡Pará! ¡Qué sabés el efecto que tiene en una persona viva!
Estoy mareada.
En fin, hasta acá llegamos, entonces. Gracias por todas tus muertes, Xena, pero preferimos ir con Hadad.
Las almas, irradiando fulgor, emprenden vuelo hacia el sol poniente. En cuanto los últimos rayos se desvanecen, Xena abraza a Gabrielle. Gabrielle se ve un poco pálida.
Parece que todo salió bien al final.
Me duele el estómago.
El amor lo puede todo, con la ayuda del millonario accionista de un canal y de “Ese amigo del alma”. ¿Vas a escribir esta historia en uno de tus pergaminos?
Gabrielle aplasta la urna con una sola mano, sin medir su propia fuerza.
Ugh.
¡Gabrielle! Te pregunté si vas a escribir...
No, me parece que no.
Gabrielle agarra la katana que quedó tirada cerca de las dos y la dobla con sus propias manos.
(continúa)
Creo que de ahora en adelante vos te vas a encargar de escribir los pergaminos.
Esteeee... Gabrielle, me estás asustando.
Gabrielle tritura un pedazo de carbón y lo transforma en un diamante con una de sus manos.
Más que "¡buuuuuu! ¡buuuuuuu!", ¿eh?
Rápidamente, Xena se abalanza hacia la fuente, pero Gabrielle la agarra del cogote con dos dedos.
(continúa)
No-o. Ni se te ocurra.
Un traguito, nada más.
Yo tengo el chakram, ¿te acordás? Ahora la que decide soy yo.
Te dejo que me pases el agua de tu boca.
Esperáme acá.
Gabrielle se llena la boca de un sorbo y se la pasa a Xena. Repite la operación varias veces, a menudo olvidándose de buscar más agua.
Xena y Gabrielle se inclinan sobre la baranda de la cubierta, mirando hacia el mar. Las almas, renovadas por su aparición en el programa de Baby, están remando. Aunque no se pueden ver. Ni los remos. Y ni siquiera se ve el efecto sobre el barco, pero es un buen ejercicio para la circulación, así que las almas continúan.
¿Y por qué cambiaste de opinión?
¿Fuiste afortURNAda?
Gabrielle espera que todos se rían, pero Xena odia los juegos de palabras y las almas están demasiado cansadas.
(continúa)
Me parece que me voy a ir ALMAzo.
(nadie responde)
Che, se rieron con las bromas de Baby...
En serio, Gabrielle.
(su atención puesta enteramente en Xena)
No fue la fuente, Xena. Fuiste vos. Vos siempre sos mi fuerza.
Con un beso final, Xena susurra:
Y vos sos la mía...
Traducción y adaptación al castellano: Ana Ayelén Martínez
DEAD, MY ASH! (Versión original en inglés)
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